Eva es otra de mis modelos eternas. La fotografié por primera vez con 18-19 años y ya no he dejado de hacerlo durante más de una década, ni siquiera tras su maternidad. Su pecho perfecto, su versatilidad camaleónica y la plasticidad de su cuerpo siempre me regalan fotografías que son auténticas obras de arte.
¿Qué os parece ella?